
Crítica de libros apócrifos
Dos publicaciones recientes merecen ser reseñadas en este espacio. Una de ellas es “Diario de viaje de un hombre que nunca salió de su casa” de Edgardo Lamanno. Obra que permite al lector recorrer sus páginas y desplegar la imaginación sin límite alguno. El libro del autor agorafóbico, a la manera de “Rayuela”, de Julio Cortázar, puede abordarse desde la primera hoja hacia el final o en orden invertido.
Su literatura evoca aquel opúsculo que inaugura el discurso conceptual en “Recuerdos de un amnésico” de Alberto Fuenteseca, verdadero hito del minimalismo literario. La clara influencia de Fuenteseca en las páginas de Lamanno, ha generado discusiones entre los críticos que sugieren el plagio y los que hablan de una corriente literaria anterior al posmodernismo y cercana a la pedagogía que iniciara el lancasterismo. Cien páginas en blanco, tapa dura, hojas gruesas es lo que nos ofrece Lamanno, quien ya está preparando la segunda parte, “Ni en pedo salgo. ¡No me jodan más!” catalogado como libro de quejas.
“Diario de viaje de un hombre que nunca salió de su casa” de Edgardo Lamanno, Ediciones del Ganso nos propone un recorrido sin tiempo ni lugar.
En un claro desafío hacia el lector se nos presenta también “Imágenes de la ciudad de la niebla”. El libro de fotografías que retrata a Buenos Aires en la mirada de Adolfo Vista, antes de operarse de cataratas.
La punta del zapato de Adolfo Vista, en el momento en que pisa un sorete de perro y que ilustra la tapa, es la metáfora de un creador que no teme enfrentar la dificultad en un terreno que, por momentos, le es hostil. “Fue una casualidad, la máquina se me disparó por accidente sin que yo hiciera foco.” –nos dice en el prólogo, este cazador de figuraciones improbables.
El libro, se imprimió mientras Vista se recuperaba de un accidente de tránsito, fruto de una toma que hizo parado en mitad de la Avenida Libertador , sin notar que el semáforo estaba en verde. Todavía con señales de aquel accidente, que lo llevó a presentar su libro casi totalmente enyesado, Vista, con la mandíbula aún recuperándose de una triple fractura, explicó el mensaje de sus imágenes. Sus palabras ininteligibles resumieron claramente su iconografía.
No sólo los libros que resumís, sino la crítica per se, deambula un camino que, impávido, observa al lector, transmutando la inexistencia por la acción.
ResponderSuprimirUna alegoría del sentido final de la trascendencia, deambulando entre la metafísica y el pragmatismo consuetudinario.
El ser y la nada o el todo y la trivialidad, son conceptos y contraposiciones inherentes a tus palabras.
Debe ser eso o todo lo contrario... no sé, digo.
Vo me matá, poné un colegio, mostro!
El Huber seguí con esa prosa que, en cualquier momento, te publican en Alfagarca como a Edgardo Lamanno.
ResponderSuprimirAbrazo!!!
Mire, Legal, usted es un cómico de raza, y no `porque sea un perro, sino por el pedigree. Es una persona muy graciosa arriba y abajo del escenario, un verdadero cómico, como debe ser con sus rabietas (que sé que las tiene) y sus depresiones que seguramente no le deben faltar. Así que lo felicito y le dejo el mejor halago: gracioso!
ResponderSuprimirLo abraza.
La Panno.
Panno, usted siga diciéndome esas cosas que se las voy a creer. ¡Zalamera!
ResponderSuprimirUna duda: le cobró mucho mi analista por pasarle tanta data sobre mi neurosis?
Besos y rosas