El amor hace que pierdas la cabeza
Dedicado a Raúl Patrono que detesta la tilinguería.
Ni siquiera se tomaron el trabajo de aggiornarla a las costumbres nuestras.
Qué se yo… festejar el día de los enamorados pero en Villa Cariño. No. Así como viene y con porquerías para comprar y todo...
Vinieron los festejos de Halloween, San Patricio y San Valentín.
¡Halloween! ¿¡Cómo es posible que de la noche a la mañana te vistan a los pibes de fantasmas y lo declaren día de fiesta!? O San Patricio… Es muy berreta festejar San Patricio en Catalinas Norte tomando Quilmes. San Patricio es una fiesta irlandesa. ¡Los irlandeses toman Guiness! Que alguien me diga a cuántos irlandeses conoce en la ciudad de Buenos Aires. O hijos de irlandeses. O choznos de irlandeses aunque sea… ¿De dónde salen los que festejan San Patricio en Catalinas Norte? ¿Van de Avellaneda para ponerse en pedo con cerveza?
De cualquier manera, la fiesta de de San Valentín se explica más fácilmente que haya sido aceptada porque el que está enamorado entra en un estado de gracia que, fuera de la relación de pareja, es muy parecido al de la estupidez. Y como el tipo está medio estúpido, compra cualquier cosa. Una persona enamorada hasta cree en el amor eterno.
Los enamorados entran en un estado de gracia que les impide registrar la realidad. Para un enamorado no existe el lunes.
Se los puede ver en la calle, un lunes a la mañana, con el pelo mojado, sonrientes y a los besos mientras el resto de los humanos camina con cara de orto para que se los trague la boca del subte o se apilen en el Sarmiento.
¡Ellos vienen de coger! Y lo que pase el resto del día es tiempo muerto hasta el próximo polvo. Una persona con ese grado de “felicidad” es blanco fácil para engancharse en cualquier cosa.
Pero volvamos a San Valentín antes de quedarnos para vestir santos. Basta ver quién era este muchacho para saber que tenía problemas.
Nos tenemos que remontar al siglo III después de Cristo, en Roma y ahí nos encontramos con el tipo, un cristiano que tenía la obsesión de hacer que las parejas se casaran.
¡Andaba como loco! Veía una pareja y les decía: “¡Vengan que los caso! ¡Vengan que los caso!” Y parece ser que al Emperador Claudio II, que cortaba el bacalao en Roma por esos años, no le gustaba la idea. ¡Y es que era un hombre sabio! Ya se sabe que el matrimonio es la muerte de la pasión y la libreta de casamiento, el certificado de defunción del amor. Además, en Roma, la colimba duraba como veinte años y los legionarios casados eran poco rendidores a la hora de hacer la guerra.
Así es que el emperador le dijo a Valentín: “cortala con esto de los casorios porque yo necesito a los muchachos para que se alisten en las legiones y un soldado casado me rinde poco”.
Convengamos en que Roma era un imperio y estaba en guerra todo el tiempo contra los bárbaros que andaban por todos lados. Más precisamente en los lados donde habían nacido antes de que los romanos los invadieran. Y ahí estaban las tropas del imperio invadiendo, formadas, con unos escudos rectangulares grandotes, todos prolijos avanzando y del otro lado, los bárbaros todos sucios, levantando el parquet para hacer el asado y a los gritos.
El asunto es que Valentín, que estaba obsesionado con lo del casamiento y no le dio bola al emperador, siguió meta casar gente. Hasta que lo metieron en cana y le cortaron la cabeza después de darle una biaba importante, un 14 de febrero del 269 y así, con el tiempo, la gente empezó a festejar San Valentín.
Como dice mi amigo Patrono, perdió la cabeza por amor.
Febuloso... realmente fabuloso... :)
ResponderSuprimirGenio y figura, te olvidaste de la parte de la cieguita, a mi me encanta ese ditail,porque me imagino a grecia colmenares (que nombre raro el de esa mina, vio?)...
ResponderSuprimirAbrazo... y si, de todas las fiestas pedorraas yankies la mas patetika me parece SAn Patricio...
Es cierto lo de la cieguita pero tenía miedo de tentarme con aquello de "el amor es ciego".
ResponderSuprimirMuy bueno, Flequillo (1). Alguna vez hice esta sugerencia: más monólogos sobre temas históricos, contados con la gracia y el poder de observación que sólo Legal puede brindar: conocimientos vastos de la cultura y sencillo código de barrio para bajarlos a tierra.
ResponderSuprimirAl margen, y aunque parezca mentira, soy chozno de una irlandesa.
(1) "Muy bueno, Flequillo", frase que le repetía Parodi, personaje interpretado por el actor José de Angelis, a Marrone en "Alias Flequillo", cada vez que Pepitito decía involuntariamente un chiste.
¡Qué bueno Carlitos! Ahora puedo ir con vos, a tomar Quilmes a Catalinas Norte, el próximo 4 de marzo sin pudor.
ResponderSuprimirSoy un muchacho con contradicciones.
Igual... prefiero el Fernet.
Me encanto
ResponderSuprimiredda diaz
Muy honrado por tu paso por aquí y más aún, con tu mensaje. ¡¡¡Gracias Edda!!!
ResponderSuprimirBuenísimo! Además de contar la historia,que muchos no conocen,la forma de contarla me encanta.
ResponderSuprimirBravo! ;)
Superbe!!!!Y vos entendés francés así que sabés lo que quiere decir!!!!!Publicalo en Face y lo comparto!!!!Daleeeeeeeeeeeeeee. Besossssss
ResponderSuprimirque manera de reirme con el paralelismo entre bárbaros y "descamisados"......brillante y lagrimosa risa....
ResponderSuprimirMe saco el sombrero y saludo. Estuvistesss brishante, pibe!
ResponderSuprimirAunque, permitime disgregar, a mi gusto lo mandaron decapitar los mismos romanos que, con el berretin imperial de guerrearle a los bárbaros, zafaban del casorio y viene este jetón a cargosear con el "dale que yo los caso igual" echando por tierra una excusa más que redondita.
Lo invito, de paso a relojear una visión personal del tema:
http://bit.ly/h4OqEG
Saludos!!
¡Un cacho de cultura Inés!
ResponderSuprimirJajajajaja!!! No llores Germán.
Son interpretaciones de la historia El Huber. Quizás usted sea un neo revisionista. ¡Abrazo!
Muy bueno !
ResponderSuprimirBuena forma de contarlo y esta bueno para los que no sabiamos la historia.
Saludos
Gracias Vane!!!
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